Visita de tres antiguos alumnos

En las últimas semanas he tenido la alegría de recibir la visita de tres antiguos alumnos, tres viejos alumnos, hoy nuevos músicos, cada uno a su manera. Dos de ellos se decantaron por estudios universitarios no relacionados con la música. Una tercera, ex-alumna de música de cámara, estudia piano en el Conservatorio Superior de Rotterdam.

Por su carácter individual o en pequeños grupos, la enseñanza musical puede generar mucha cercanía con los alumnos. También las discrepancias son más patentes que en grupos más grandes. No obstante, precisamente por este motivo, la resolución de conflictos es muy educativa para ambas partes. El objetivo que la música cumple en la vida de cada persona no sólo es individual, sino que también es cambiante a lo largo de su existencia.

En los primeros años, la música suele tener un carácter de entretenimiento. Después suele verse o bien como un complemento estupendo al Instituto o bien como una tremenda carga. Es en esta etapa cuando se produce el mayor número de abandonos. Sin embargo, aquellos alumnos que logran encontrar el equilibrio de esfuerzos entre Instituto y Conservatorio, suelen conseguir el título de Enseñanzas Profesionales. Aun así, este no es el final del camino. Tanto si los siguientes pasos se dirigen a un Conservatorio Superior como si lo hacen hacia la Universidad, la música y la capacidad de entenderla e interpretarla les acompañará siempre. Salen del conservatorio convertidos en nuevos músicos. Cada uno a su manera.

Visita de tres nuevos músicos

Por eso, que en esos primeros pasos fuera de mi aula, decidan regresar para decirme «hola». O para reconocer que,

pianistómetro de luis zamarro

Pianistómetro de Luis Zamarro.

aunque solo sea un poco, «te echamos de menos» (Ja! lo sabía! -por cierto, yo también a vosotros…). O para medirse en el «pianistómetro» y ver que han vuelto a crecer. O lo mejor: para decirme «sigo tocando», es la mayor alegría que un profesor de música puede tener. Bueno, hay una alegría aún mayor que esa: que te digan «¡cuánto me acuerdo de ti y de las cosas que me decías! ¡Qué bien me han venido!» Quiere decir que no sólo vosotros dejasteis una huella en mi, sino que yo fui capaz de ofreceros algún consejo útil para la vida, musical o no.

Mucha suerte en los caminos que habéis elegido. Trabajad con honestidad y buscando siempre hacer las cosas bien.

Y recordad: aquí tenéis vuestra casa. Volved cuando queráis.