Warning: "continue" targeting switch is equivalent to "break". Did you mean to use "continue 2"? in /homepages/7/d759041030/htdocs/public_html/wp-content/themes/Divi/includes/builder/functions.php on line 4993
Interpretación y expresividad - Mi Clase de Piano

Interpretación y expresividad

El camino de la comunicación musical

Una vez el intérprete tiene una destreza técnica suficiente con su instrumento que le permita producir distintos tipos de sonido, con diferente intensidad y tipo de ataque, se plantean otro tipo de retos musicales: ¿qué quiere decir el compositor en su obra? ¿dónde empieza y dónde acaba cada frase musical? y, sobre todo, ¿cómo se lo puedo comunicar al público para que lo entienda sin esfuerzo? ¿con qué herramientas cuento para conseguir que mi interpretación sea más expresiva? A continuación tenéis dos artículos desplegables con algunas reflexiones sobre estos dos importantes asuntos.

¡Espero que os gusten!

No pido que mi música se interpretada, sino simplemente ejecutada 

Maurice Ravel

Compositor

“¿Eres pianista? ¡Qué profesión tan bonita, qué envidia me das!”
Si nunca os han dicho esta frase, tened paciencia que ya lo harán…
Yo siempre respondo lo mismo: se tiene envidia del resultado, pero no del proceso.

Aprendemos a tocar el piano para hacerlo ante un público, ya sea en el salón de casa para nuestros amigos y familiares o en grandes salas de conciertos ante cientos o miles de personas. Podemos afirmar que la interpretación musical es un hecho fundamentalmente público, y los conciertos casi nunca duran más de dos horas. Sin embargo, su preparación se realiza en privado, a lo largo de semanas o meses de estudio intenso. Al finalizar nuestros estudios, todos acumulamos muchos años de práctica individual y solitaria.

En el conservatorio dedicamos la mayor parte del tiempo a aprendernos obras y estudios de cierta importancia histórica y nuestro punto de partida es siempre una partitura cuya escritura no es completamente precisa. Por eso, a la hora de aprendérnosla, debemos traducir los signos impresos en sonidos y esta acción implica tomar muchas decisiones: a qué velocidad voy a tocar, qué sonido quiero obtener y cómo atacar las teclas para conseguirlo; saber que, aunque no haya ligaduras, las notas van ligadas; cómo pedalizar una frase para conseguir un sonido más cálido y envolvente pero sin salirme del estilo, etc. Según tomemos estas decisiones, el resultado sonoro de nuestra interpretación variará enormemente. [Tweet «Interpretar consiste en tomar decisiones: fraseo, articulación, pedal o equilibrio sonoro»]

Como bien dice Stefan Reid “el estudio musical consiste en una variedad de actividades diferentes pero relacionadas entre sí que incluyen la memorización, el desarrollo de la destreza técnica y, finalmente, la planificación de una interpretación.” (REID, Stefan: “Preparándose para interpretar” en Interpretación musical (ed. John Rink), Alianza Música, Madrid, 2008, p. 125.)

Una de las cuestiones más importantes a la hora de interpretar es emplear todos los recursos expresivos a nuestro alcance. La búsqueda de la expresividad musical no es una preocupación moderna, sino que ha sido objeto de reflexión desde hace siglos.

¿Qué aspectos de la interpretación determinan que ésta sea más o menos expresiva?

Los sonidos tienen cuatro características: altura, duración, intensidad y timbre. La altura y la duración vienen determinadas por la partitura; el timbre lo da el propio instrumento, de modo que la única característica del sonido sobre la que el intérprete tiene un amplio margen de acción es la intensidad. Por otra parte, a pesar de que la
duración exacta de las notas esté definida en la partitura, para facilitar la expresividad de una obra, los intérpretes podemos modificar levemente la velocidad en algunos momentos. Además, el timbre en el piano puede modificarse según la forma en que se ataque, pudiendo ser más agresivo o afilado en determinados momentos.

¿Qué técnicas se pueden aplicar para facilitar que mi interpretación sea más expresiva?

Tal y como nos explica Stefan Reid en su artículo «Preparándose para interpretar» (incluído en el libro La interpretación musical, John Rink (ed.), Madrid, Alianza, 2008, pp. 125-136), algunas de las técnicas sugeridas han sido cantar para buscar la expresión musical, inventarse una historia externa y utilizar el análisis musical. [Tweet «Expresividad musical: cantar, usar una historia externa o el análisis son algunas herramientas expresivas.»]

Cantar
Carl Philipp Emanuel Bach, propuso que los instrumentistas debían cantar melodías y añadía que «esa forma de aprender es mucho más útil que leer extensos volúmenes o escuchar discursos eruditos»1, además, al cantar una línea melódica, el intérprete la separa de la técnica, permitiendo así que surja un contorno expresivo que después se puede imitar en el instrumento.

Historia externa
Algunos músicos se inventan un «relato o una secuencia descriptiva emocional de la obra» cuyo aumento de intensidad expresiva sea paralela a la de la obra lo que les permite ordenar y realzar la importancia de los eventos musicales.

Análisis
Al analizar la obra, se llega a comprender los momentos de mayor tensión armónica y musical, de forma que la interpretación pueda dirigirse hacia los puntos culminantes con mayor claridad.

Por su parte, Jane Davidson, en su artículo «El desarrollo de la habilidad interpretativa» (también incluído en el libro La interpretación musical, John Rink (ed.), Madrid, Alianza, 2008) nos explica que una de las características que diferencia a los intérpretes promedio de los extraordinarios es su habilidad expresiva. A pesar de que puede parecer que la capacidad expresiva es una especie de «don» misterioso imposible de cultivar y que se trata de un «don», las investigaciones han revelado algunas de sus características. Así, los recursos expresivos:

  1. Son sistemáticos: la ralentización siempre se utiliza en los mismos lugares estructurales de una pieza, como por ejemplo los límites de las frases.
  2. Mejoran la comunicabilidad de la estructura musical para el oyente, de modo que, por ejemplo, si se acentúa el primer pulso del compás, éste será más fácil de entender, facilitando la comprensión rítmica de la obra.
  3. Son estables: el mismo recurso produce el mismo efecto. Por este motivo, se pueden emplear siempre los mismos recursos expresivos con el mismo objetivo y en los mismos momentos, de forma que un mismo intérprete puede conseguir efectos expresivos parecidos cada vez que toque la obra, incluso durante periodos prolongados.
  4. Son flexibles: los intérpretes expertos pueden cambiar o exagerar el contorno de una línea expresiva.
  5. Son automáticos: los intérpretes que utilizan recursos expresivos como los leves cambios de velocidad o el uso correcto de las dinámicas (intensidad de sonido), lo hacen de forma automática y muchas veces inconscientemente.

[1] Carl Philipp Emanuel Bach, Essay on the True Art of Playing Keyboard Instruments [Versuch über die wahre Art das Clavier zu spielen], William Mitchell (trad. y ed.), Londres, Eulenburg [1753, 1762], 1949, p. 101.

¿Quieres saber más?

Si después de navegar por mi web, quieres saber más, no lo dudes…
¡Contacta conmigo!