Salud del músico

Si cuidas tu instrumento, ¿por qué no cuidas tu cuerpo?

Antes de empezar nuestra práctica diaria es imprescindible que hagamos un calentamiento. Además, al terminar el estudio o cuando hagamos un descanso, tendremos también que estirar si queremos evitar dolores, molestias y lesiones ocasionadas por las tensiones acumuladas y los movimientos repetitivos.

Al dedicar tiempo a calentar y a estirar, estaremos ganando en salud y en concentración: durante los minutos previos a la práctica, podremos pensar a qué vamos a dedicar la sesión de estudio y durante los minutos de estiramiento posterior, podremos hacer balance de qué hemos logrado.

Libros sobre salud del músico

En los últimos años la medicina y la fisioterapia han comenzado a prestar atención a los músicos y sus patologías específicas. Por fin empieza a haber personal sanitario especializado con el colectivo de artistas y también se han empezado a publicar libros. Pulsa aquí para acceder a una lista de los más interesantes.

Los músicos tenemos que hacer dos tipos de calentamiento:

  1. Sin el instrumento, antes de empezar a estudiar o a tocar.
  2. Durante los primeros minutos de trabajo en el instrumento

Estos ejercicios de movilidad articular son muy sencillos. Consisten en mover despacio cada parte del cuerpo varias veces en todas las direcciones que permite la articulación. Si realizamos este calentamiento completo antes de empezar a tocar, habremos liberado parte de las tensiones acumuladas a lo largo del día y también calentaremos la articulación, evitando lesiones. A continuación encontraréis imágenes y vídeos para hacer un calentamiento completo. Una vez se coge la rutina de hacerlos, no se tarda más de 5 minutos en hacer la tabla completa. ¡No os olvidéis de ellos! ¡Son muy importantes!

Cuello:

Mueve la cabeza 5 veces suavemente, sin forzar en estas direcciones:

  1. arriba y abajo (diciendo que sí),
  2. de izquierda a derecha (diciendo que no),
  3. de un hombro a otro (diciendo “quizá”)
  4. dibuja un semicírculo con la barbilla, de un hombro a otro.

movilidad articular cuello

Hombros:

Los hombros se calientan moviendo los brazos:

  1. haz círculos hacia delante, como si nadaras estilo “crol”,
  2. haz círculos hacia atrás, como si nadaras de espalda,
  3. abre y cierra los brazos, cruzando por encima uno distinto cada vez,
  4. sube y baja los brazos, sin llegar a girarlos.

Como ejemplo, aquí tienes estos vídeos:

Brazos, muñecas y manos:

  1. Codos: Sujétate un codo con la mano contraria y haz 5 giros completos hacia en el sentido de las agujas del reloj y después en el contrario. Repite el ejercicio con el otro codo.
  2. Muñecas: Sujétate el antebrazo con la mano contraria y mueve 5 veces la mano de arriba a abajo, de izquierda a derecha y haciendo círculos.
  3. Dedos: dobla lentamente todos los dedos y vuelve a estirarlos, sin forzar.
  4. Ahora dobla cada dedo uno por uno 5 veces.

Cadera y cintura:

Toquemos de pie o sentados, la espalda se apoya sobre la cadera, por lo que es muy recomendable calentarla también:

  1. Haz 5 círculos completos de la cadera en el sentido de las agujas del reloj y después otros 5 en el sentido opuesto,
  2. Flexiona ligeramente las rodillas y mueve la cadera hacia delante y hacia atrás (algunos de mis alumnos llamáis a este movimiento “el de Shakira”).

Aquí tienes otros vídeos que ilustran muy bien algunos de estos ejercicios.

   

Hacer estiramientos es la más simple de todas las actividades físicas. Es el antídoto perfecto a largos periodos de inactividad y posiciones estáticas. Además, ayuda a los músculos a recuperarse de la actividad realizada mientras tocamos nuestro instrumento. Estirarse regularmente a lo largo del día:

  • Reduce la tensión muscular.
  • Mejora la circulación.
  • Reduce la ansiedad, el estrés y la fatiga.
  • Hace que tu mente esté más despierta. Disminuye el riesgo de lesiones.
  • Hace más fácil el trabajo.
  • Sintoniza el cuerpo y la mente.
  • ¡Te hace sentir mejor!

Cómo estirarse:

La manera correcta de estirarse:

  • Respira con naturalidad, despacio, rítmicamente y bajo control.
  • No aguantes la respiración.
  • Relájate y tómate tu tiempo.
  • Sintoniza tu cuerpo.
  • Concéntrate en los músculos y articulaciones que vas a estirar.
  • Siente el estiramiento: la sensación del estiramiento debería disminuir ligeramente a medida que mantienes la posición.
  • Guíate por cómo sientes el estiramiento.
  • ¡No te balancees!
  • ¡No hay dolor!: estírate siempre dentro de unos límites confortables. Cualquier estiramiento que aumenta en intensidad o se vuelve doloroso es signo de que te estás sobreestirando.

Si quieres ver unas estupendas tablas de estiramientos según regiones del cuerpo, pincha en los siguientes enlaces:

Estiramientos de los brazos

Estiramientos de espalda

Estiramientos de cuello

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